“BAZÁN FRÍAS, ELOGIO DEL CRIMEN” SE ESTRENÓ EN LA CÁRCEL DE OLMOS

El programa de acceso a la cultura del INCAA, Cine en Cárceles, realizó la función especial de “Bazán Frías, elogio del crimen”, en la Unidad Penitenciaria Bonaerense N°1 Lisandro Olmos. La película de Juan Mascaró y Lucas García se proyectó en la cárcel en la misma semana de su estreno comercial, para 60 espectadores, que compartieron la historia filmada en Tucumán con su director y el productor tucumano Duilio Gatti, y realizaron un debate posterior en el que cada uno expuso sus impresiones y puntos de vista.

“Además del estreno en salas, siempre quisimos que nuestra película se proyecte en cárceles, porque está protagonizada por presos del penal de Villa Urquiza en San Miguel de Tucumán. El programa Cine en Cárceles del INCAA se ajusta a esa necesidad, y nos da la posibilidad de mostrarla en los penales en paralelo al estreno comercial, en donde además se cortan entradas por cada espectador, por lo que también acceden al derecho a la cultura casi de la misma manera que los espectadores que están afuera”, dijo Juan Mascaró luego de la función.

Organizada en conjunto con el Servicio Penitenciario Bonaerense y el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires, la función forma parte del programa del INCAA que integra la exhibición cinematográfica a las actividades de las Unidades Penitenciarias del país y busca acompañar las políticas de inclusión social y ampliación de derechos, entendiendo el acceso a la cultura como un derecho indispensable para el desarrollo humano.

Con respecto a “Bazán Frías, elogio de un crimen”, Juan Mascaró dijo que “La película propone que los presos representen la vida de un bandido rural, basada en la historia de Bazán Frías, disparador para que cada uno de ellos pueda hablar de su presente y su situación carcelaria”. El director contó que “en el debate posterior se contaron historias muy crudas pero genuinas, por lo que cada espectador asumió una actitud honesta frente a la película, y aportaron su mirada y sus críticas de forma muy sentida. Fue una experiencia muy intensa y nos llamó mucho la atención cómo ellos se involucraron con la historia”.

Por último, Mascaró destacó que “si bien el cine no modifica en sí mismo la realidad social, sí es una herramienta para que los sujetos de esas problemáticas puedan buscar el cambio social”.

Para que las actividades tengan continuidad en el penal de Olmos, el INCAA donó 60 títulos argentinos con diferentes opciones que representan la pluralidad y variedad de historias que se producen en nuestro país, que fueron recibidos por autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense y de la Unidad 1 de Olmos.