EL AMOR MENOS PENSADO ABRIÓ EL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

El cine argentino es el gran protagonista de la 66ª edición del Festival de San Sebastián, en el que por primera vez en su historia se seleccionó una comedia para su apertura, con la argentina “El amor menos pensado”, de Juan Vera, protagonizada por Ricardo Darín y Mercedes Morán.

“El humor es un bálsamo que te permite abordar distintos temas y nunca salir herido. La película habla de sacarle dramatismo a las cosas o situaciones”, dijo Ricardo Darín en la sala Kursaal de San Sebastián donde presentaron la ópera prima de Juan Vera. En el mismo sentido, Mercedes Morán contó que se trata “de una historia de amor en estos tiempos, en el cual el divorcio no se ve como derrota o fracaso; aquí dos personas deciden acabar algo y comenzar otra cosa. Y en esa situación, mi personaje está muy lejos de la insatisfacción o de la histeria. El hombre solo siempre tuvo mejor prensa que la mujer sola, aquí los dos están bastante empatados”.

“El amor menos pensado” forma parte de la Sección Oficial del Festival, compite por la Concha de Oro a mejor película con otras 17 producciones de todo el mundo —entre las que se encuentra la también argentina “Rojo”, de Benjamín Naishtat— y cuenta la historia de Marcos y Ana, quienes tras veinticinco años de matrimonio se interrogan a fondo sobre el amor, la naturaleza del deseo y la fidelidad, y toman una decisión que modificará sus vidas para siempre.

Los dos protagonistas destacaron el guion, que fue coescrito por el director Juan Vera, egresado de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) quien dijo que lo escribió “pensando en que la iban a actuar ellos, que me parecen los dos mejores actores argentinos. Hicieron algo que a mí me maravilla: en el rodaje, mientras grabábamos, los escucho hablar, y la naturalidad que demostraban me hizo pensar en que estaban improvisando o que quizás creían que no estábamos grabando, pero no, seguían el guion a la perfección. Eso me impactó. Fue un hecho mágico”.

Por su parte, el productor Juan Pablo Galli destacó el tiempo trabajo que demandó la realización de la película: “fue un proyecto esperado, que maduró con los años y en el que queríamos que fuera la ópera prima de Juan Vera, con quien trabajamos hace veinte años. Nos llevó siete semanas y media de rodaje, pulimos muchas cosas, por lo que estamos muy orgullosos de lo lejos que ha llegado”. Con respecto a la repuesta del público de todas las edades, dijo que “en Argentina nos han ido a ver muchas personas, porque interpela a quienes han tenido en algún momento de su vida una relación estable de pareja”.

Esta es la primera experiencia como coproductores de Ricardo Darín y su hijo, Chino Darín, quien contó que “es una aventura nueva para los dos, pero tenemos la idea y las ganas de crear los productos que nos gusten”.